Italia

Bérgamo, la ciudad amurallada

29 mayo, 2013

Tuve la oportunidad de conocer Bérgamo durante mi escapada de tres días a la zona de Lombardía, al norte de Italia y a los pies de Los Alpes. En este viaje, también tuvimos tiempo para visitar Milán y una pequeña parte del famoso Lago di Como. Y aunque el tiempo no nos acompañó demasiado a lo largo del fin de semana, por no decir nada, le sacamos bastante partido a los tres lugares.

Un paseo por Bérgamo

Bérgamo, a una hora en tren (5,75€ ida y vuelta) desde la Estación Central de Milán, está dividida en dos partes: la Ciudad Alta y la Ciudad Baja. En la primera y más antigua, situada en una montaña y totalmente amurallada, es donde se encuentran los edificios históricos y la herencia medieval de la ciudad. La baja, sin embargo, es la zona moderna y menos turística. Ambas están conectadas por uno de los funiculares más antiguos de Italia.

Lo primero que hicimos nada más llegar a Bérgamo fue comprar Il Giornaliero (3,50€) en un bar a la salida de la estación de tren. Este ticket de día nos permitía utilizar el autobús y los funiculares de la ciudad cuantas veces quisiéramos. Según mis notas, solo el funicular cuesta 2,50€ así que merece bastante la pena. Cogimos el autobús y aunque nos llevaba hasta la Cittadella en la Ciudad Alta, decidimos bajar antes para coger el funicular.

La Città Alta de Bérgamo

Al llegar arriba estaba nevando. Pasamos de la diversión por ver nevar a la frustración en menos de 5 minutos. El frío, la nieve y la posterior lluvia quitaban bastante las ganas de callejear por la ciudad amurallada. Pero bueno, al mal tiempo buena cara, o eso dicen.

Abrimos los paraguas y nos dirigimos al Duomo que está justo detrás de la piazza Vecchia, en la pequeña y coqueta Piazza del Duomo. En ella comparten espacio la basílica de Santa María Maggiore,  la Capilla Colleoni y el Baptisterio.

Mercado vintage en Bérgamo

Cuando llegamos a la Piazza Vecchia nos recibió un mercado vintage bajo el pórtico del Palazzo della Regione. Así que mientras esperábamos que la nieve nos diera una pequeña tregua, aprovechamos para curiosear un rato entre los distintos puestos. Pieles, libros, vinilos, gafas, muebles, artículos de decoración, instrumental médico…

Mercado vintage en BérgamoMercado vintage en Bérgamo

La nieve fue dando paso a la lluvia poco a poco, así que nos animamos a asomar la patita por la Piazza del Duomo. Lo primero que ves es la basílica y la capilla Colleoni lo que puede llegar a causar varias confusiones. La primera es pensar que ambas son la misma edificación y la segunda es creer que la basílica corresponde a la catedral de Bérgamo. Sin embargo, si giramos la vista hacia la izquierda se alza el Duomo de la ciudad con su fachada de mármol blanco. Y justo en frente, a la izquierda de la capilla, se encuentra el Baptisterio de planta octogonal.

Piazza del Duomo en Bérgamo

El Duomo, pegado al Palazzo della Ragione, destaca por la sencillez propia de su estilo clásico con respecto a las fachadas de sus edificios vecinos (la capilla y la basílica). Con intención de resguardarnos del frío y de la nieve, pudimos quedarnos un largo rato contemplando los frescos italianos que predominan en su interior, que es espectacular.

Duomo de BérgamoFrescos italianos del interior del Duomo de Bérgamo

La basílica, por otro lado, es considerado uno de los monumentos más importantes de Bérgamo y no es para menos porque nada le tiene que envidiar al Duomo en belleza o tamaño. Pegada a ella, ocupando el lugar de la sacristía, se encuentra la Cappella Colleoni, una auténtica joya de la arquitectura renacentista lombarda.

Frescos italianos del interior del Duomo en Bérgamo

La Piazza Vecchia es el corazón de la parte alta de Bérgamo y el nexo de unión de casi todas las callejuelas que la componen. Está rodeada por importantes edificios de la época medieval como el Palazzo della Ragione, la Torre Cívica y el Palazzo Nuovo. Estoy prácticamente convencida de que si el tiempo acompaña, la plaza debe estar muy animada a cualquier hora del día gracias a los cafés y bares que hay alrededor.

El Palazzo della Ragione es el ayuntamiento más antiguo de Italia (siglo XII) y sus salones se utilizan actualmente para representaciones teatrales y exposiciones. La Torre Cívica es la seña de identidad de Bérgamo y durante el siglo XII fue sede del gobierno y prisión de la ciudad. Se puede subir a la parte alta, desde donde las vistas de la ciudad deben ser increíbles. Por desgracia, no tuve el placer de comprobarlo pues debido a la niebla no iba a ver más allá de un palmo de mi nariz. Y por último está el Palazzo Nuovo, sede de la Biblioteca cívica donde se guardan valiosos manuscritos.

Piaza Vecchia y Torre Cívica en BérgamoPalazzo della Regione en Bérgamo

Subida a San Vigilio

Seguimos nuestro camino rumbo a la cittadella, donde muy cerquita se coge el funicular para subir a San Vigilio, la parte más alta de Bérgamo. ¡Aquí sí que había nieve! Hasta estuvimos jugando un rato. Y aunque sabíamos que no íbamos a poder ver absolutamente nada por la niebla, decidimos subir. Total, llevábamos Il Gionaliero así que no iba a ser un gasto extra. Una de mis amigas que ya había estado por la zona nos juró y perjuró que las vistas desde el Castillo eran impresionantes. No nos quedó más remedio que creerla… ¡Maldita niebla!

Bérgamo desde San Vigilio

De vuelta a la Ciudad Alta y a pesar de la intensa lluvia, decidimos recorrer la empedrada calle Gombito donde las pastelerías y tiendas de dulces artesanos te impiden despegar la nariz de sus escaparates. ¡Menuda pinta tenía todo!

Dulces artesanos típicos de BérgamoPastas artesanas típicas de Bérgamo

Antes de coger el tren de vuelta merendamos tranquilamente para resguardarnos del frío y la lluvia, y sobre las 7 de la tarde ya estábamos en Milán, donde, a juzgar por la capa blanca que cubría algunos coches y parte de las aceras, el tiempo no había sido mucho mejor.

Compañeras de viaje por Bérgamo

N. A: Italia es famosa porque los turistas solemos colarnos en el metro, trenes y autobuses. Y lo cierto es que nos lo ponen a huevo: nadie revisa si has validado el billete antes de subir. Después de viajar a Como sin que ningún revisor nos pidiera el billete (ni a la ida ni a la vuelta), decidimos no pagar el billete a Bérgamo del día siguiente. Mentalidad española: «Menuda desfachatez, hacerme pagar el trayecto para que luego nadie venga a mirar mi billete». Escuchando a la conciencia del grupo decidimos comprar solo el de ida y «si nadie nos lo pide, a la vuelta no lo pagamos», dijimos dos de nosotras. Pero menos mal que siempre hay un Pepito Grillo en todos los grupos que se encarga de poner un poco de cordura y gracias a ella, y a pesar de que el revisor no vino a pedirnos el billete a la ida, compramos el de vuelta. ¿Y sabéis quién pasó a saludar? El señor revisor. Esquivamos por muy poco la Ley de Murphy 😉

Recordad que también podéis seguir el blog a través de Facebook, Twitter e Instagram. ¡Os espero viajeros! 😉

Continúa organizando tu viaje por Italia: 

Italia (I). La magia de Venecia y el encanto de las islas Murano y Burano

Italia (II). Consejos para viajar a Venecia

Italia (III). Verona, la ciudad de los Capuleto y los Montesco

Italia (IV). Milán, la milla de oro y el templo del ‘calcio’

Florencia, el museo del Renacimiento

Visita al Lago di Como en el corazón de Lombardía

Milán, la capital europea de la moda

5 Comments

  • Reply
    Casas en Cuba
    13 agosto, 2013 at 22:45

    Hola es un zona maravillosa y la arquitectura es genial, quizas tuvieron mala suerte, cuando estuvimos allí hacía un excelente clima.
    Saludos,
    Katie

  • Reply
    María (callejeando por el mundo)
    4 junio, 2013 at 11:27

    Vaya, parece que el mal tiempo acompaña en Bergamo porque cuando estuve yo lo cubría todo una espesa niebla que prácticamente impedía ver nada. Es cierto que da rabia pero bueno, es algo que no se puede predecir con lo cual debemos disfrutarlo igual.

    Un saludo callejero.

    • Reply
      Marta Aguilera
      4 junio, 2013 at 15:24

      Qué mala pata la tuya también! Hay lugares que mola mucho verlos en invierno pero otros fastidian bastante la escapada!! Hay que estar preparado para cualquier cosa, ¡no queda más remedio! 😉

  • Reply
    Sonia
    3 junio, 2013 at 22:02

    Vaya tiempo que os pilló… da un poco de rabia cuando sales de viaje y quieres pasart el día callejeando y el tiempo decide que si lo haces va a ser a riesgro propio de congelarte, resvalarte y llegar al hotel como un pato… pero me alegro que el viaje fuera bien aprovechado igualmente.

    • Reply
      Marta Aguilera
      4 junio, 2013 at 9:45

      Un tiempo de perros Sonia!! Y cuando hace tanto frío y a penas puedes sacar una foto sin las molestas gotas en el visor… te dan ganas de meterte en una cafetería y no salir de ahí!!! Pero bueno, es lo que tiene el invierno 😛

Leave a Reply

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: