Vistas del puerto de Palma desde el castillo Bellver
Baleares España

Qué hacer un fin de semana en Mallorca

29 diciembre, 2017

¿Mallorca en otoño? ¡Claro que sí! Es una época perfecta para visitar la isla de las ensaimadas y la sobrasada. Hay ambiente, buena temperatura y turismo de calidad. Ahora, si lo que quieres es estar en la playa vuelta y vuelta, mejor ve en verano, claro.

Barcos amarrados en el puerto de Sóller
Puerto de Sóller

El fin de semana en Mallorca se presentaba tranquilo, pausado, sin grandes metas ni expectativas muy altas. Nuestro objetivo, más allá de conocer un poquito la isla, era pasarlo bien con nuestra amiga y anfitriona, Manuela. Esta sevillana afincada en Palma desde hace ya… ¿6 años? –ozú cómo pasa el tiempo illa…- nos tenía preparada una escapada de rica comida, buenos planes y muchas risas. ¡Qué más se puede pedir!

Imprescindibles en un fin de semana en Mallorca

Subir al Castillo de Bellver

A apenas 3 kilómetros del centro de Palma se alza esta fortificación del gótico catalán. Su privilegiada situación sobre un monte de unos 110 metros, le confiere una de las mejores vistas de la ciudad y la Serra de Tramuntana. De ahí su nombre, Bellver, o lo que es lo mismo, buena vista.

Construido entre 1300 y 1311 por orden del rey Jaime II de Mallorca, el castillo de Bellver es uno de los edificios más originales y emblemáticos de la isla. Se edificó para albergar a la corte real, por lo que su estructura combina las necesidades palaciegas con elementos defensivos.

Interior del castillo de Bellver
Interior del castillo de Bellver

La fortaleza consta de un edificio de planta circular, que se organiza alrededor de un patio central con cuatro grandes torres orientadas hacia los cuatro puntos cardinales. La Torre del homenaje, en dirección norte, está exenta del resto del conjunto, mientras que el resto de torres están encastradas al edificio principal.

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Recorrer los pueblos de la Tramuntana

Déjate sorprender por la serranía mallorquina. Este era el único objetivo que teníamos en la isla: conocer la Serra de Tramuntana. Habíamos oído hablar tanto de la preciosidad de sus pueblos, que necesitábamos conocerlos de primera mano.

Deià, el pueblo más bohemio de Mallorca

Encaramado a los pies de la montaña y bañado por el mar Mediterráneo, Deià ha sido desde siempre refugio de artistas y escritores. De hecho, allí estuvo viviendo el novelista inglés Robert Graves. Atrae no solo por la belleza de sus construcciones de piedra, sino por su ambiente bohemio, tranquilo y acogedor.

Panorámica de las casitas depiedra de Deià
Panorámica de Deià

Este pintoresco pueblecito destaca por sus preciosas casas salpicando la montaña, sus calles estrechas y empinadas y por el encanto de la arquitectura tradicional de la isla. Además, dicen que es uno de los pueblos más bonitos de España, y razón no les falta. Yo recomiendo subir hasta el pequeño cementerio y deleitarse de las espectaculares vistas del mar Mediterráneo a los pies de la Tramuntana.

Callejuela empedrada de Deià
Callejuela empedrada de Deià

Asomarse al mirador de Na Foradada

A medio camino entre Deià y Valldemossa se encuentra este concurrido mirador con unas vistas espectaculares de la península de Sa Foradada. Cualquier momento del día es perfecto para asomarse a este precioso balcón natural, pero si puedes hacer coincidir la visita con la caída del sol, ¡seguro que no te arrepientes!

Vista de la península Sa Foradada desde el mirador
Península Sa Foradada desde el mirador

Pasear por Valldemossa

Es otro de esos pueblos imperdibles de la Tramuntana. Destaca por sus calles peatonales y por estar insertado en la montaña. Son visitas obligatorias la Real Cartuja y el museo Chopin. El famoso compositor pasó aquí el invierno de 1838-39. Otro gran atractivo de esta localidad mallorquina es su mercado dominical: el lugar perfecto para comprar productos locales como quesos, verduras, sobrasada, fruta…

Personas paseando por Valldemossa
Pasear por Valldemossa

Puerto de Sóller

Es, sin duda, mi lugar favorito de la isla. Además de ser un puerto deportivo, también se ha convertido en uno de los destinos más chic y sofisticados de la isla. Pero más allá de esto, ver el atardecer sentado en la playa es todo un espectáculo para la vista.

Barcos en el puerto de soller
Puerto de Sóller

Atardecer en la Talaia d’Albercutx

Hablando de atardeceres, no puedes pasar un fin de semana en Mallorca sin subir a la Talaia d’Albercutx. Este mirador está en la carretera que lleva al cabo de Formentor. Y aunque hay bastantes puntos para pararse y ver el atardecer, yo recomiendo subir con el coche hasta aquí arriba. Hay una vista más amplia de la isla bañada por el Mediterráneo.

Atardecer en la Talaia d'Albercutx
Atardecer en la Talaia d’Albercutx

Comer un Llonguet en Es Vaixell

Aunque llevaba idea de comerme una buena ensaimada, en ningún momento pensé que saldría de la isla con otra obsesión gastronómica: el llonguet. Este pan típico de Mallorca lo puedes pedir relleno de casi cualquier cosa. A mí me conquistó el de sobrasada con queso mahonés. Es una auténtica bomba, pero está de rechupete.

Llonguet de sobrasada y queso mahonés
Llonguet de sobrasada y queso mahonés

Lo probé en el restaurante Es Vaixell, que está en Portixol. Tanto nos gustó, que cuando mi amiga Manuela vino a Madrid, ¡nos trajo un par!

Recuerda que también puedes seguirme a través de FacebookTwitter e Instagram. ¡Te espero!

1 Comment

  • Reply
    miriam
    29 diciembre, 2017 at 15:00

    vámonos a Mallorca a pasar fin de año
    Ja jaja

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