Albania

Guía completa para hacer la ruta de Valbona a Theth

22 marzo, 2020

Cada vez que alguien me pregunta qué es lo que más me gustó de Albania, mi respuesta siempre es la misma: ¡sus montañas! Y es que los Alpes albaneses son la joya de la corona de este país. Nosotros pudimos comprobarlo cuando hicimos la ruta de Valbona a Theth. Una experiencia que recomiendo mucho, no solo por la hermosura natural de Albania, sino por la gentileza y generosidad de su gente.

«Creo que ningún lugar en el mundo pisado por el hombre me ha proporcionado nunca tan grandioso sentimiento de aislamiento«. Con esta frase describía los montes de Albania la periodista y exploradora británica Edith Durham. Y yo suscribo cada una de sus palabras.

Cómo llegar hasta los Alpes albaneses

El norte de Albania es una de las zonas más salvajes del país. El difícil acceso a sus montañas, sus profundos valles y sus espesos bosques, convierten a esta región en un destino único en Europa para los amantes de la naturaleza más pura y el senderismo. Pero, sin ninguna duda, la mayor riqueza de este lugar es la hospitalidad y amabilidad de su gente.

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Que el acceso a las montañas sea complicado, no quiere decir imposible. El problema está en las carreteras: son pistas sin asfaltar, muy estrechas e irregulares. Recomiendan el acceso en 4×4, así que si decides alquilar un coche para hacer una ruta por Albania, para llegar hasta Valbona o Theth tendrás que dejarlo aparcado e ir en transporte público.

Shkodër, puerta de entrada a los Alpes albaneses

Decidas empezar la ruta por Valbona o Theth, el punto de inicio siempre va a ser el mismo: Shkodër. Esta ciudad, además de ser la puerta de entrada a los Alpes albaneses, es un gran centro histórico y cultural en Albania. Desde luego, merece la pena dedicarle al menos un día a la segunda ciudad más grande del país.

Entre su patrimonio se encuentran, por un lado, la preciosa mezquita de Plomo que, a pesar de su abandono, es una de las más bonitas de los Balcanes. Sus 18 cúpulas pequeñas y la grande están cubiertas de plomo, de ahí su nombre. No tiene minarete porque lo destruyó un rayo en 1967, el mismo año en el que se prohibieron las religiones en Albania, convirtiéndose en el primer estado ateo del mundo. Y por otro, las ruinas de la ciudadela de Rozafa, una de las mejor conservadas del país y con unas vistas preciosas de la ciudad.

Además, Shkodër se encuentra a escasos kilómetros de la frontera con Montenegro, país con el que comparte el lago Skadar. Es la mayor concentración de agua dulce de los Balcanes y el tercer lago más grande de Europa.

Primera parada: de Shkodër al lago Koman

Gestionar el transporte desde Shkodër a Valbona es muy sencillo. Los albaneses son gente muy amable y resolutiva, por lo que no vas a tener ningún problema a la hora de llegar hasta las montañas.

Nosotros nos quedamos en el hotel Blini, un modesto hotel familiar a las afueras de Shkodër. Fue nuestro primer contacto real con el pueblo albanés y resultó maravilloso. Les comentamos que al día siguiente queríamos ir a Valbona para hacer el trekking hasta Theth y nos lo gestionaron sin problema y sin coste adicional. Además, nos dijeron que podíamos dejar el coche aparcado en el pequeño estacionamiento que tienen para sus clientes. Con este detalle, te vas más tranquilo sabiendo que dejas el coche con todo tu equipaje bien aparcado durante 4 días.

El trayecto de Shokoder a Valbona nos costó 15€/persona (2.250LK): 5€ (750 LK) la camioneta hasta el lago Koman, 5€ el ferry hasta Fierze y 5€ la camioneta hasta Valbona.

A las 6 am nos recogió una camioneta para llevarnos hasta el lago Koman. Por el camino, paramos dos veces a recoger a un par de familias locales que subían cargadas hasta los dientes. También subió una mujer mayor cuyo único equipaje era una cabra que el conductor acomodó en el techo de la camioneta como buenamente pudo.

El trayecto hasta el lago Koman fue intenso, complicado, surrealista… No sé, se podría definir de muchas formas, la verdad. Pero si me tengo que quedar con una, desde luego sería ajetreado. Como bien dijo Pablo: «haría vomitar hasta a una cabra». A la que llevábamos en el techo de la camioneta no sé, pero a la señora que iba detrás de nosotros sí. Menos mal que llevaba unas bolsitas para el mareo. Esto nos obligó a parar en una cuneta para que le diera el aire y ya de paso, el resto estiramos las piernas.

Antes de llegar hicimos una parada técnica más. Fue en unos puestos al lado de la carretera para tomar un café y fumar un cigarrillo. Dos horas y media más tarde, un vómito, un café, no sé cuántos cigarrillos (madre mía lo que fuman en Albania) y ni se sabe la cantidad de curvas y baches, llegamos al lago Koman. Bueno, nosotros y decenas de camionetas más. Incluso vimos llegar un autobús que no me quiero imaginar cómo circuló por esa carretera. Este trayecto nos costó 750 LK/persona (5€) y se lo pagamos directamente al conductor de la camioneta cuando llegamos al embarcadero.

Segunda parada: navegando por el lago Koman hasta Fierze

Compramos los tickets para ir a Fierze (750 LK/persona) y esperamos pacientemente a que llegara nuestro turno para embarcar. Salimos a las 10 am y tardamos tres horas en llegar a Fierze, nuestra segunda parada. Aunque pueda parecer un viaje largo, lo cierto es que la brutalidad del paisaje compensaba todo.

Koman es un lago artificial creado en los años 70 durante la construcción de una presa. Mide unos 34 kilómetros de largo y en algunos tramos tiene un ancho de 50 metros. Cuando te adentras en él parece que estás en un fiordo, pero nada más lejos de la realidad. No es más que un embalse aunque su recorrido es considerado como uno de los mejores trayectos en barco del mundo.

Desembarcamos en Fierze y nos dirigimos hacia las cinco camionetas que había aparcadas. Todo el mundo sabía en cuál tenía que montarse menos nosotros y otra pareja. Teníamos la sensación de que nos habíamos perdido algún paso por el camino. Solo quedaba una que estaba a punto de salir, así que le preguntamos al conductor qué podíamos hacer. Con una sonrisa, nos dijo que no nos preocupásemos y nos acopló como pudo. Pero faltaba un sitio, así que cogió una silla del bar del embarcadero y la puso en el maletero de la camioneta. Ahí se sentó otra persona. ¡Ya estábamos listos para llegar a Valbona!

Tercera parada: de Fierze a Valbona

Este trayecto fue el más incómodo de todos, la verdad. Pero porque íbamos 12 personas en una furgoneta de 9 plazas. Eso sí, es el aperitivo perfecto de lo que te vas a encontrar en el valle de Valbona. Fueron dos horas con la cara pegada a la ventanilla casi sin pestañear. ¡Una preciosidad de lugar! Este trayecto nos costó otros 750 LK/persona.

Al conductor le dijimos dónde íbamos cada uno y nos fue dejando en los alojamientos. Es una población bastante dispersa y además no hay cobertura. Nosotros nos alojamos en el hotel Margjeka, que está prácticamente en el inicio del camino hacia Theth. Un sitio muy recomendable por el entorno, la amabilidad del personal y la buena comida.

Ruta desde Valbona hasta Theth

Ahora sí, comienza la ruta de Valbona a Theth: la más famosa de los Alpes albaneses. Y aunque también se puede hacer al revés, de Theth a Valbona, nosotros hicimos la primera opción y volveríamos a repetirla con los ojos cerrados.

Primera parte de la ruta de Valbona a Theth: caminando por el río seco

Como en cualquier ruta de montaña, y sobre todo en verano, es importante madrugar. De esta forma te aseguras hacer gran parte del camino sin mucho sol y, además, está menos masificado. Nosotros empezamos a caminar a las 7.30 am porque el desayuno era a las 7 am.

La primera parte del camino fue muy tranquila siguiendo el río seco hacia arriba. Íbamos solo hasta que nos pasaron dos todoterrenos llenos de gente. Más tarde nos enteramos que eran clientes de alojamientos más alejados del inicio de la ruta. Nos comentaron que por 5€ les llevaban hasta un punto por dónde ya no podían pasar coches. No es mala alternativa si decides alojarte lejos del inicio de la ruta.

Segunda parte de la ruta de Valbona a Theth: la subida

Dejamos de caminar por la orilla del río seco y empieza la subida por una zona boscosa hasta una pradera, donde hay un pequeño refugio. Un buen lugar para tomar un pequeño descanso y beber agua de la fuente. El camino continúa cuesta arriba hasta el punto más alto de la ruta y donde conectan los dos valles.

La ruta está marcada con dos colores: blanco y rojo. El problema llega cuando pierdes la marca, porque apenas hay carteles. Nosotros solo vimos dos, el del principio de la ruta y otro al dejar el río seco y empezar a subir. Por suerte, encontramos a varios pastores con ovejas que sin tener ni idea de inglés, te indicaban con mucho gusto qué dirección seguir.

Es una subida en dos tramos bastante dura. Sobre todo la segunda parte, desde la pradera hasta el punto más alto. No hay sombras y el calor hace mella. Es muy importante ponerse la gorra y mucha crema solar. Durante todo el camino las vistas son impresionantes, pero desde arriba del todo son una locura. Es un buenísimo lugar para sentarse a comer, descansar y hacer fotos.

A lo largo del camino vimos a mucha gente a lomos de caballos que además cargaban voluminosos equipajes. Esto me pareció una salvajada, aparte de bastante peligroso para la persona que va montada, ya que los caminos de subida son súper pedregosos y estrechos. No me imaginé que tal falta de responsabilidad hubiera llegado a las montañas albanesas. Muy decepcionante.

Tercera parte de la ruta de Valbona a Theth: la bajada

Aunque la bajada hasta Theth no fue tan dura como la subida, se hace un poco pesada. Aquí ya empiezas a encontrarte gente que está haciendo la ruta en sentido inverso al tuyo o que simplemente quieren subir hasta arriba y volver a Theth. No hay ni un pequeño tramo que te permita tomar un respiro. Es todo bajada, sin un pequeño llaneo o una praderita. Por eso creo que es mejor hacer la ruta de Valbona a Theth y no al contrario.

Una vez que llegas a Theth, toca buscar alojamiento. Se nota que este pueblo empieza a ser más turístico. Las casas siguen estando dispersas, pero no tanto como en Valbona. Aquí es más sencillo ir de puerta en puerta en busca de alojamiento. Se ven bastantes casitas en obras, lo que indica que Albania es un país cada vez más abierto al turismo.

DATOS DEL TREKKING DE VALBONA A THETH

Distancia: 16 kilómetros
Desnivel: 934 metros
Tiempo: 6’5 horas

Consejos para preparar la ruta

Preparar la ruta de Valbona a Theth no tiene demasiado misterio si ya estás acostumbrado a hacer caminatas largas.

1. Lo primero y más importante es que debes saber es que si vas en coche hasta Shkodër, deberás dejarlo allí aparcado con todo tu equipaje. Y si no vas en coche, asegúrate de que en el hotel en el que te has hospedado te permiten dejarlo. Si no tienes opción de dejar tu cosas, no te quedará más remedio que cargar con ellas durante toda la ruta de Valbona a Theth.

2. Como la ruta no es circular, necesitarás llevar una mochila pequeña con todo lo indispensable para pasar al menos una noche fuera (o más si decides quedarte unos días en Theth). Recuerda que lo que metas en la mochila te tocará cargarlo a tu espalda durante todo el trekking. Más allá de la ropa de cambio que consideres oportuna, es muy importante que lleves una cantimplora, gorra, crema solar y chubasquero.

3. Respecto a la comida, en la mayoría de los alojamientos tanto de Valbona y Theth estarán encantados de prepararte un picnic. Aún así, nunca está de más llevar algún snack.

4. Al ser una zona de montaña con escasos recursos, es muy habitual que se vaya la luz durante varias horas. Por lo que una batería externa para cargar el móvil y la cámara siempre es una buena solución. Así como un libro o algún juego de mesa que ocupe y pese poco.

La ruta de Valbona a Theth es de las más bonitas que hemos hecho y el mejor recuerdo que nos llevamos de nuestro viaje por Albania. Una experiencia muy recomendable y que me encantaría repetir en un futuro no muy lejano. Sin duda, seguir explorando los Alpes albaneses ha pasado a ocupar un puesto importante en mi lista de deseos viajeros.

Recordad que podéis seguir nuestras aventuras por FacebookTwitter e Instagram. ¡Os esperamos! 😉

 

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2 Comments

  • Reply
    País Guía
    30 marzo, 2020 at 17:05

    Hola,

    la verdad es que da gusto ver este tipo de fotografías de países tan poco conocidos aún en cuanto a turismo. Creo que a Albania en concreto debe darse más a descubrir porque es una maravilla.

    Saludos

  • Reply
    Miriam
    22 marzo, 2020 at 11:19

    Muy bonito
    dan ganas de irse ahora mismo

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