Italia

Visita al Lago di Como en el corazón de Lombardía

5 marzo, 2014

El Lago di Como fue nuestra primera parada de la escapada exprés que hicimos a la zona de Lombardía. Y puede que fuera el lugar que más me gustó de los tres que vimos, aunque quizá este amor por el lago estuviera condicionado por el radiante sol que nos hizo aquel día frente a la nieve y la lluvia que nos acompañaron por Milán y Bérgamo. Sea como fuere, el Lago di Como es un lugar que bien merece una visita pausada para saborear y recrearse con los precioso paisajes que regala a la vista.

embarcadero del lago di como y al fondo la cupula del duomo

Lo mejor de Como, además de pasear por el centro y dejarse sorprender por sus maravillas arquitectónicas como el Duomo, es subir hasta el faro y contemplar desde las alturas la hermosura de uno de los lagos más profundos de Europa y el tercero más grande de Italia. Pero vayamos por partes.

‘Mercato’ en el centro de Como

Nada más llegar a Como (en tren desde Milán por 9€ ida y vuelta) nos dirigimos hacia el centro de la ciudad donde nos topamos con un mercado de artesanías. Y hubiéramos pasado por él sin pena ni gloria sino hubiera sido porque estuvimos parlando con unas tenderas largo y tendido sobre sus jabones de Marsella, nuestra escapada a tierras lombardas y sus visitas a Madrid y las Islas Baleares. Muchas veces nos dejamos atrapar en nuestra rutina y vamos como burros sin pararnos a charlar, observar, escuchar (aunque no entiendas la mitad de lo que te cuentan). Hacía mucho que una charla casual con dos extrañas no me arrancaba tantas sonrisas.

puesto de jabones de marsella del mercado de comojabones de marsella del mercado de artesanias de comoPuesto del mercado de artesanias de como

Fue un rato muy agradable que nos hizo olvidar el desagradable encuentro con una de las chicas de la oficina de turismo de Como. Y es que si no lo cuento, ¡reviento! Aunque soy de la filosofía de «para hablar mal, mejor no hables», hay cosas que no se deben pasar por alto, y una de ellas es la falta de respeto y educación. Antes de llegar al mercado, paramos en la oficina de turismo para que nos dieran un par de indicaciones sobre la ciudad y cómo subir al faro. Había dos chicas y una de ellas nos preguntó cuál era nuestro idioma. Le dijimos que español y avisó a su compañera (que sabía español porque la habíamos oído hablar con una pareja que estaba delante de nosotras) para que nos atendiera. Esta nos miró y nos dijo que nos atendía su compañera (la que nos había preguntado previamente) «porque el español y el italiano son muy parecidos y la vais a entender igual». Y se sentó a ordenar papeles mientras su compañera y nosotras nos quedábamos con la boca abierta. La pobre compañera no sabía donde meterse ¡y no es para menos! Teníamos tal enfado que cogimos el mapa y le dijimos que no se preocupara, que ya nos las apañábamos solas. Por suerte nos encontramos con estas amables tenderas que nos explicaron cómo subir al faro y además nos contaron las bonanzas del jabón de Marsella (de las que obviamente no nos enteramos por mucho que el español y el italiano se parezcan, ejem).

Antes de ir hacia el funicular, dimos una pequeña vuelta por el centro. Cuesta creer que en poblaciones tan chiquititas como Como te topes con joyas arquitectónicas tan impresionantes como su Duomo. Aunque claro, hablamos de Italia, donde el país entero es casi una pieza de museo.

Duomo de Como

La plaza del Duomo estaba muy animada: turistas, locales y multitud de terrazas la copaban por completo. Estuvimos tentadas de sentarnos en una de ellas a tomar un capuccino al solecito, pero rápidamente cambiamos de opinión al ver los escandalosos precios. Mucho mejor disfrutar del solecito en alguna de las terrazas que hay a orillas del lago, un poco más alejado del centro, donde además el paisaje te ayuda a desconectar, a relajarte por completo y a disfrutar de los pequeños placeres de la vida. Aún hoy me siguen recordando esta frase que solté en voz alta mientras bebía té y contemplaba el lago.

Lago di Como desde el faro

Para subir al faro primero cogimos el funicular (5,25€ ida y vuelta) que está como al otro extremo de Como bordeando un poco el lago. Las vistas desde este punto no son una maravilla. Es más, son bastante decepcionantes porque solo se ven copas de árboles. Se ve todo mucho mejor si consigues hacerte un hueco en el funicular y pegar el ojo al cristal.

Vistas de como desde el funicularcomo visto desde la subida del funicular

No podía ser este lugar donde nos habían dicho las tenderas del mercato que disfrutaríamos de unas vistas bellisimas del lago. Vimos una indicación hacia el lighthouse y preguntamos cómo llegar hasta allí. Nos dijeron que los autobuses solo pasan los domingos, así que nuestra única opción era subir a patita o hacer autostop.

Comenzamos a subir por la carretera y a atajar por caminos de cabras entre maleza y nieve. 35 minutos estuvimos subiendo unas cuestas mortales hasta que por fin llegamos arriba con la lengua fuera. Pero mereció la pena el esfuerzo y hasta los intentos fallidos de hacer autostop (nadie nos recogió). En el faro hay unos banquitos donde nos tiramos cerca de una hora a descansar, comer y reponernos del esfuerzo (no somos chicas deportistas, para qué negarlo). Y aunque las vistas desde el mirador mejoran bastante, lo ideal es subir al faro (1€, creo).

Vistas del lago di como desde el faroEscalera de caracol para subir al farocruces del mirador del farovistas del Lago di Como desde el mirador del faro

No estoy segura de si se puede subir directamente al faro en bus desde Como. Así que si os acercáis por allí, ¡preguntad antes de coger el funicular! y ya de paso me informáis. 

La vuelta a la ciudad fue más tranquila y menos trabajosa. Bajar siempre es más fácil, aunque el verdín de las piedras complicaba bastante una bajada libre de resbalones, pero bueno. Ya en Como disfrutamos de un té antes de coger el tren y nos despedimos del lago y del cegador sol que nos acompañó durante todo el día.

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4 Comments

  • Reply
    Sonia - La Zapatilla
    9 marzo, 2014 at 15:34

    Precioso lugar, me lo apunto!! Aunque mejor no me pasaré por la oficina de turismo si son tan bordes… menos mal que tuvisteis un encuentro tan guay en el mercado que sino… a veces cosas como esta consiguen hacerte cambiar un poco la opinión de un lugar.

    Un abrazo!
    Sonia.

    • Reply
      Marta Aguilera
      12 marzo, 2014 at 10:12

      Sonia, tienes que ir! A mí me gustaría hacer una ruta en coche por el norte de Italia para recorrer bien esa zona y a ser posible con buen tiempo, jejeje.
      Un abrazo!!!!

  • Reply
    HotelNights
    6 marzo, 2014 at 10:36

    Hola,
    tu post solo habla de la ciudad de Como y de Brunate (el faro), no del Lago de Como. 🙂 Hay mucho más lago pues Como solo es la ciudad principal de la zona. y si, la ciudad es muy bonita y las vistas tambien, pero la proxima vez que vayas te recomiendo tambien visitar las poblaciones de las orillas del lago, como Cernobbio, Menaggio, Argegno y sobre todo Bellaggio. No están lejos de como y así si habrás visitado el lago de Como 🙂

    • Reply
      Marta Aguilera
      6 marzo, 2014 at 11:39

      Hola! Sí, tienes razón. Solo fui a la ciudad de Como y me centro en cómo se ve desde allí el lago. Tomo nota de tus indicaciones para cuando vuelva a pasar por allí con más tiempo y a ser posible en coche, para pasear por todos los lugares que rodean el lago.
      Un saludo!

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