Castilla y León España

Qué ver y dónde comer en Las Navas del Marqués

28 noviembre, 2019

La VI #TuitquedadaMicológica, el encuentro tuitero y micológico por excelencia, se celebró en la bonita población abulense de Las Navas del Marqués. Situada en las faldas de la Sierra de Malagón, esta villa colinda con la Comunidad de Madrid al este y sureste y con la provincia de Segovia al norte. Es el cuarto municipio más poblado de Ávila, por detrás de la capital, Arévalo y Arenas de San Pedro. Además, es uno de los de mayor interés turístico de la región. ¿Te vienes a conocerlo?

Las Navas del Marqués es una zona de una gran riqueza natural y un marcado carácter forestal. Especies como el roble melojo, el pino piñonero, los chopos, los cedros, los enebros, los helechos… dan vida a la flora de esta localidad abulense. Si a esto le sumamos los numerosos senderos y miradores que tiene, se podría decir que lo tiene todo para pasar un completo fin de semana rural.

Historia de Las Navas del Marqués

Aunque el origen de este lugar se remonta a la Alta Edad Media, no se convierte en marquesado hasta 1533. Ese año, el emperador Carlos V nombró marqués de Las Navas a don Pedro Dávila y Zúñiga, y desde entonces se la conoce como Las Navas del Marqués.

Este primer marqués y su esposa doña María de Córdoba mandaron construir los tres monumentos más importantes de la villa: el Castillo-Palacio de Magalia en 1540, el Convento de Santo Domingo y San Pablo en 1547 y la iglesia parroquial de San Juan Bautista. Este último fue el único que se terminó durante su marquesado. El convento y el castillo-palacio los terminaron los segundos marqueses de Las Navas: don Pedro Dávila y Córdoba y su mujer doña Jerónima Enríquez de Guzmán.

Los Dávila vivieron en el castillo de Las Navas del Marqués durante dos siglos más, hasta que a finales del siglo XVIII el marqués se casó con doña Ángela Pérez de Barradas, duquesa de Medinaceli. Ella decidió trasladar su residencia de Las Navas hasta el Chalet de Recreo donde había una casa de madera, un lago y una atalaya con unas vistas preciosas. Este fue el origen de la actual Ciudad Ducal, una exclusiva urbanización privada de Las Navas del Marqués.

Castillo-Palacio de Magalia

Es uno de los monumentos más importantes de la villa, y un claro ejemplo de la nobleza abulense. Situado a 1.300 metros de altitud, esta construcción de estilo renacentista que domina gran parte de la villa se convirtió en el centro político y administrativo del marquesado.

El motivo por el que se le denomina castillo-palacio es muy sencillo. Por un lado, su exterior cuenta con elementos fortificados propios de los castillos como grandes torreones defensivos y amplios muros. Y por otro, su interior es tan refinado como un palacio. La fachada principal está coronada con el escudo de la casa de armas de los Dávila: trece roeles bajo la corona real.

Tras la marcha de sus inquilinos a finales del siglo XVIII, el castillo-palacio quedó deshabitado y abandonado a su suerte. En 1931 fue declarado Monumento Histórico Artístico y en 1950 fue rehabilitado por el arquitecto Luis Martínez Feduchi para la Sección Femenina de Falange. Entonces, comenzó a funcionar como Escuela de Magisterio y Albergue de Juventudes. Finalmente, en 1976, fue transferido al Ministerio de Educación y Cultura con un fin social y cultural. En la actualidad, además de las visitas guiadas, el castillo-palacio se utiliza para eventos corporativos y culturales, congresos, convenciones, y reuniones de empresa.

Leyendas del Castillo-Palacio de Magalia

Todo castillo que se precie carga con alguna leyenda a sus espaldas. Y por si una fuera poco, en torno al Castillo-Palacio de Magalia rondan dos fábulas. Las conocimos gracias a Cristina, que guió nuestra visita y nos contó tan bien la historia y las leyendas, que nos hubiese gustado que tuviese alguna más para seguir escuchándola.

Leyenda sobre el nombre del castillo-palacio

Cuenta la leyenda que Magalia era la hija del señor del castillo y que un día se enamoró de un centauro (mitad hombre mitad caballo). Su amado recorría cada noche los pasadizos del castillo para visitarla. Pero una noche les descubrió el padre de Magalia y mostró su oposición a esta relación. Magalia desafió la prohibición de su padre y una noche se fugó con el centauro. Desde entonces, el padre pasó el resto de las noches de su vida vagando por el castillo y gritando: «Magalia Quondam, Magalia, ¿dónde estás?». Esta frase en latín se puede leer bajo una ventana de la fachada principal.

Dicen que se aún se pueden escuchar los lamentos del padre si nos acercamos a los pies del castillo los días de mucho viento. Así que nada, habrá que volver a Las Navas del Marqués un día ventoso para comprobar si es verdad… o no.

Leyenda sobre el monstruo negro

El II marqués de Las Navas, don Pedro Dávila y Córdoba, era amigo del rey Felipe II y salían juntos de caza. Dice la leyenda que cuando el rey mandó construir el Monasterio de El Escorial con el dinero recogido del trabajo de los campesinos, un castigo divino recayó sobre él: un monstruo parecido a un dragón le perseguía en sueños mientras escupía rayos por los ojos.

Un día, un fraile escuchó los ruidos del monstruo y salió en su busca. Pero lo que encontró nada tenía que ver con un monstruo ni con un dragón. El fraile se encontró con un enorme perro muerto de miedo que estaba escondido. Era el perro de caza del II marqués de Las Navas, que se perdió del grupo de cazadores.

Interesantes las leyendas que han surgido al rededor del Castillo-Palacio de Magalia. Pero no son más que eso, historias inventadas que le dan un contexto muy atractivo y sugerente a cualquier lugar. Si quieres participar en alguna de las visitas guiadas en las que se explican la historia y leyendas de este monumento, es necesario hacer una reserva en la oficina de turismo.

Convento de Santo Domingo y San Pablo

Esta fue la segunda gran obra del primer marqués don Pedro Dávila y Zúñiga. Cuenta con una historia la mar de ajetreada, donde los saqueos y las exclaustraciones cobran casi todo el protagonismo. Finalmente, en 1982, fue declarado Monumento Histórico Artístico de Interés Cultural Nacional. Y en el año 2000 comenzaron las obras de restauración con el objetivo de convertirlo en un espacio cultural para el pueblo.

Gastronomía en Las Navas del Marqués

Una escapada no está completa sin una suculenta comilona. Y es que comer no solo es una actividad vital, si no que poco a poco se ha ido convirtiendo en una parte fundamental del viaje. Cada vez somos más los viajeros que nos decantamos por un destino u otro en función de su gastronomía. E incluso nos arriesgamos a hacer «gastroviajes» a sabiendas de que la vuelta a la báscula puede llegar a ser muy dura.

La vida y actividad social de Las Navas del Marqués se concentra, como en cualquier pueblo, en su avenida principal. En ella y en sus alrededores encontramos bares de todo tipo, restaurantes, pastelerías, cafeterías, fruterías, carnicerías… Vamos, todo lo necesario para la supervivencia humana. Y fue precisamente aquí dónde comenzó nuestra peregrinación gastronómica por esta bonita villa abulense.

Tapeo en Las Navas del Marqués

Flash Rock Bar y Los Roeles nos dieron la bienvenida a Las Navas del Marqués con unas riquísimas tapas. Ambos están situados en la Avenida Principal y son dos buenos ejemplos de lo bien que se tapea en esta zona.

Comenzamos en el Flash Rock Bar, un lugar donde además de comer bien también puedes disfrutar de música en vivo. La degustación consistió en unos pimientos rellenos de setas, unas brochetas de pollo, calabacín, champiñones y pimientos, y unos pinchos de setas caramelizadas sobre queso Philadelphia. ¡Riquísimos! Sobre todo los pinchos.

Terminamos en Los Roeles, donde las setas también fueron las protagonistas absolutas. Empezamos con un vol au vent de boletus con queso Roquefort, un crujiente de patata con pollo, níscalos y reducción de Pedro Ximénez (mi favorito) y, por último, un potaje de garbanzos con níscalos. ¡Menudo festín! Y la #TuitquedadaMicológica no había hecho más que empezar.

Por último, destacar las delicias de la pastelería El Sauco. Estos maestros artesanos tienen como producto estrella los cruasanes, pero a mí me gustan mucho más sus palmeras de chocolate. Desde luego, es el lugar ideal para un rico desayuno o una merienda.

Los mejores restaurantes de Las Navas del Marqués

Montecarlo, cocina de autor

El plato fuerte de la gastronomía navera lo encontramos en el Restaurante Montecarlo. Está especializado en cocina tradicional y de mercado, pero sin dejar de lado las nuevas tendencias culinarias. Y es que como bien dice su jefe de cocina Alberto Rosado, “no existe modernidad sin una buena tradición”. Además, con la intención de satisfacer los paladares más exigentes, acompañan su exquisita carta con una cuidada selección de vinos de las mejores denominaciones de origen.

Montecarlo es el único restaurante con un Sol Repsol de la provincia de Ávila, y tras catar lo que nos tenían preparado, ¡entendimos el porqué! La palabra que más se repetía en la mesa al finalizar cada plato era: «Espectacular». Creo, sinceramente, que ningún plato se quedó sin esta muletilla. Y una de dos, o éramos todos de buen comer, o es que realmente la cocina del Montecarlo es ESPECTACULAR.

La cena consistió en siete creativos platos y cinco deliciosos postres. Un menú muy bien elaborado y pensado para todo tipo de gustos.

  • Helado de salmorejo con sardina semiahumada y pétalos de flor
  • Taco mexicano de cigala con foie de bacalao, salsa de piquillo y brotes
  • Huevo poché con cremoso de patata y setas de cardo
  • Costillar marino de atún rojo a la barbacoa
  • Reinterpretación del marmitako de txipiron
  • Rape con romana de kimchi
  • Tataki de ternera Avileña

  • Coulant de chocolate
  • Coulant de turrón
  • Helado de pino
  • Tarta de queso
  • Estofado de fresas con nata

Es imposible definir cada uno de estos platos. Lo mejor es que los pruebes y juzgues por ti mismo. Aún así, te doy unas pistas, de cuáles fueron mis favoritos: el taco mexicano, el huevo poché, el rape y el tataki de ternera avileña. ¡Los repetiría sin dudarlo!

Tradición castellana en La Parrilla Charra

La provincia de Ávila es conocida por sus carnes. Así que no podía faltar en nuestra ruta gastronómica por Las Navas del Marqués una parada en La Parrilla Charra. La carne a la piedra estaba exquisita y ya solo por eso merece mucho la pena acercarse hasta aquí. Pero también por sus deliciosas mollejas, la sopa castellana, sus patatas revolconas o el atún guisado con tomate.

El fin de semana por Las Navas del Marqués llegó a su fin y yo solo puedo dar las gracias a todos los que lo hicieron posible. A Dani y Patri de Treevel por darme la oportunidad de participar en la #TuitquedadaMicológica y a Turismo de Las Navas del Marqués por la acogida.

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Viaje en colaboración Turismo de Las Navas del Marqués. Todas las opiniones vertidas son mías y totalmente honestas.

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