Estonia Repúblicas Bálticas

Estonia (V). Recorriendo la isla de Saaremaa

30 noviembre, 2014

Naturaleza, tranquilidad y silencio. Esto fue lo que nos encontramos en Saarema, la isla más grande de Estonia.

Tras el ajetreo y el cargado ambiente  con el que nos recibió Tallín, nos merecíamos al menos 48 horas de desconexión, de calma, de paz, de poder perder la mirada en la nada y de disfrutar por senderos y playas solitarias. Así que emprendimos el camino hacia nuestro siguiente destino: la isla de Saaremaa.

molinos de angla en la isla saaremaa

Molinos de viento, acantilados, un castillo medieval, bosques de pinos, enebros, cerveza casera, una única ciudad, faros, pueblos chiquitos y cráter de meteorito, son solo algunos de los atractivos de la isla estonia. Un lugar que nos ayudó a conocer un poquito más sobre la época soviética del país; en el que pasamos de la lluvia más intensa al sol más cegador en cuestión de minutos. Un lugar que nos demostró que Estonia es mucho más que Tallin, aunque eso, nosotros, ya lo habíamos descubierto antes.

Molinos de viento de Angla

En Angla, al norte de la isla, se encuentran la famosa colina de los molinos de viento. Aunque a lo largo y ancho de la isla podemos encontrar más molinos, este es el conjunto más extenso y fotogénico que hay.

Son cuatro los molinos de viento de Angla, y datan del siglo XIX, excepto uno que es de 1927. Están perfectamente conservados, e incluso se pueden visitar por dentro. En uno de ellos hay una entretenida exposición en la que se explica el funcionamiento de los molinos y su uso durante el siglo pasado. El horario de visita es de 9h a 21h y tiene un coste de 1€. Pero si no te apetece nada más que tomar una foto general del conjunto, desde la carretera se recoge una bonita vista y se puede parar sin problemas.

molinos de angla en la isla saaremaa

No te sorprendas si mientras recorres la zona de los molinos se te acerca una oveja o una cabra. Las tienen por ahí sueltas y son muy pacíficas. Además, en la entrada hay un pequeño restaurante donde sirven comida típica y cerveza artesanal. El lugar perfecto para hacer un alto en el camino y degustar algunos de los quesos típicos de la zona.

ovejas en angla

Desde los molinos seguimos nuestra inspección por Saaremaa hasta Tahkuna, una playa desierta cerca de Metsküla. Para llegar hasta allí, basta con seguir la carretera del mar en dirección oeste y girar por un camino a la derecha antes de llegar a la iglesia de Metsküla. Unos metros más tarde, a la izquierda, hay un cartel de madera que indica hacia Puhkekoht por un camino boscoso hasta que ya no se puede avanzar más con el coche. 200 metros más tarde, llegas a pie a una playa desierta. No es de aguas cristalinas ni es paradisiaca, pero es de arena finísima, está vacía y respaldada por un espeso bosque. Un verdadero placer si no fuera porque según diera el aire, venía un ligero tufillo a pescado un poco desagradable.

camino hacia la playa de tahkuna

playa de Tahkuna en la isla de saaremaa

Acantilados de Panga

Seguimos bordeando la isla hasta llegar a Panga Tank, los acantilados más altos de Saarema que se extienden a lo largo de 3 kilómetros y tienen una altura de 21 metros. Están protegidos por una espesa vegetación, algo bastante común en la isla, por lo que habíamos visto. Su punto más alto fue un lugar sagrado en el que se ofrecían sacrificios al dios del mar.

panga tank en la isla de saaremaa

Solo por el ver el sol reflejado sobre el mar Báltico, merece la pena ir hasta allí. Una pena que empezara a llover y no pudiésemos seguir explorando la zona de los acantilados.

sol reflejado sobre el mar en panga tank en la isla de saaremaa

Castillo de Kuressaare

Kuressaare, capital y única ciudad de la isla de Saaremaa, tiene un precioso centro arbolado de calles anchas y casitas bajas que está protegido por un castillo medieval, el mejor conservado de las Repúblicas Bálticas y el único de piedra que continúa en pie. Esta fortaleza está rodeada por un foso por el que se puede navegar cuando llega el buen tiempo.

Castillo de Kuressaare en la isla de saaremaa

Este castillo medieval data del siglo XIV, aunque a lo largo de los cuatro siglos siguientes se levantaros varios muros defensivos. Su patio suele ser el escenario de conciertos al aire libre a lo largo del verano e incluso se puede practicar el tiro con arco.

patio del Castillo de Kuressaare en la isla de saaremaa

La entrada a la ortaleza cuesta 5€, y merece la pena conocerlo si te apetece seguir ahondando en la historia de Estonia. Las dependencias del castillo están dedicadas a exposiciones sobre la historia de la isla y su época soviética, así como a la extensa fauna del país, en la que podemos encontrar desde arces a zorros o guepardos.

Península de Sõrve

Esta península de 32 kilómetros de longitud está delineada por pequeños acantilados, y cuenta la leyenda que se originaron cuando el diablo intentó arrancar esta lengua de tierra para aislar de Saaremaa al héroe Suur Tõll que estaba de vacaciones en Sõrve.

La zona que más nos gustó fue la de Ohessaare pank, cuya playa está adornada con montañitas de piedras blancas. Nosotros decidimos dejar la nuestra, aunque nunca hemos averiguado qué significado tienen.

Playa de Ohessaare pank en la peninsula de sorve en saaremaa

La península de Sõrve fue testigo de la II Guerra Mundial, y aún hoy se pueden contemplar sus secuelas como las ruinas de una base militar soviética junto al faro de Sääre. Y es precisamente aquí donde la península desprende toda su magia. Pasear por la costa hasta el punto donde se unen las dos playas te da la sensación de estar llegando casi al fin del mundo. Desde la puntita, en días despejados, se alcanza a ver el cabo de Kolka en Letonia. Es, desde luego, una excursión más que recomendable si decides hacer un alto en el camino y desconectar del mundo en la isla de Saaremaa.

final de la peninsula de sorve en la isla de saaremaafaro de la peninsula de sorve en la isla de saaremaapeninsula de sorve en saaremaa

Cráter de Kaali

En Estonia se concentra uno de los mayores conjuntos de cráteres de meteoritos documentados. A escasos 20 kilómetros de Kuressaare en dirección norte encontramos Kaali, una pequeña población famosa por un enorme lago de 22 metros de profundidad y 105-110 metros de diámetro formado por la caída de un meteorito hace 4.000 años, más o menos. Los fragmentos de este meteorito formaron ocho cráteres más pequeños en las cercanías, pero no pudimos ir en su busca porque comenzó a diluviar.

cracter kaali en la isla de saaremaa

Cómo llegar a la isla de Saaremaa

Llegar a la isla de Saaremaa es muy sencillo. Desde Virtsu, en la costa báltica, salen varios ferrys al día que te llevan hasta la isla de Muhu, que está comunicada con Saaremaa a través de una lengua de asfalto. El ferry nos costó 12,60€ (nuestros pasajes y el del coche) solo ida, y la duración fue de apenas una hora.

Recordad que también podéis seguirnos a través de Facebook, Twitter e Instagram. ¡Os esperamos! 😉

*Os recomendamos que no perdáis ningún detalle de nuestra ruta por las Repúblicas Bálticas

9 Comments

  • Reply
    Javier
    16 octubre, 2017 at 17:47

    Muy interesante blog. He estado este verano visitando Estonia y Letonia, y pasé 2 días en Saaremaa. Un lugar muy bonito, de lo más interesante del viaje en mi opinión… De Tallinn me esperaba mucho más y me decepcionó.

    • Reply
      Marta Aguilera
      2 diciembre, 2017 at 0:54

      A mí tampoco me gustó Tallin. Una ciudad un poco de pega! Al menos el casco histórico… Saaremaa fue todo un descubrimiento!!!

  • Reply
    Susana e Iván
    15 agosto, 2017 at 16:37

    Hola! Estoy siguiéndote en nuestro paseo por la isla. Por ahora os daré envidia con un maravilloso y soleado día.. toquemos madera que aquí hay mucha

    • Reply
      Marta Aguilera
      15 agosto, 2017 at 19:53

      Hola!!! Qué suerte de tiempo!!! Disfrutadlo mucho!!!

  • Reply
    Iosu López
    4 diciembre, 2014 at 16:40

    ¡Hola Marta! Enhorabuena por la renovación de la web, está muy claro el diseño y es muy navegable.

    • Reply
      Marta Aguilera
      11 diciembre, 2014 at 17:36

      Muchas gracias Iosu!! Ya iba siendo hora de un cambio 😛

  • Reply
    Victor del Pozo
    3 diciembre, 2014 at 16:51

    Hace poco la visité yo también! Pero a nosotros nos llovió mucho más que a vosotros (es que siempre llueve en esa isla?? jejejeje).

    El cráter es una de las cosas que más me gustaron aunque realmente no sea nada del otro mundo, pero junto al castillo, para mi son los dos puntos más interesantes de la isla que conocimos. Y si ya dispones de tiempo y días para descansar… desde luego no había un lugar mejor que esa isla…

    Un abrazo!

    • Reply
      Marta Aguilera
      11 diciembre, 2014 at 17:38

      ¡Qué casualidad! A mí me pareció una isla perfecta para descansar y huir de las hordas de turistas de Tallin, jejeje. Y sí, va a ser que es la isla de la lluvia… El cráter es una pasada y además me gustó mucho la parte sur de la isla. Y bueno, no sé dónde os alojaríais vosotros, pero nuestra casita rural era monísima y daban ganas de quedarte allí una semana 😉
      Un abrazo!

  • Reply
    Unpacking Travel: Número 28 - GoEuro Blog
    3 diciembre, 2014 at 14:05

    […] sorprendente isla de Saaremaa, la más grande de Estonia, es el post que inaugura a La Mochila de Mamá, de Marta, como blog del […]

Leave a Reply

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: