Irlanda

Consejos para pasar un fin de semana de escándalo en Dublín

21 diciembre, 2018

Dublín me ha devuelto a la adolescencia. Antes de poner un pie en la isla esmeralda, ya tenía una banda sonora retumbando en mi cabeza: Zombie de The Cranberries. Esto es algo que nunca antes me había pasado. Normalmente los recuerdos afloran cuando ya estás en el sitio o cuando has regresado. En este caso aparecieron antes. Los días previos a nuestro fin de semana en Dublín, ya estaba escuchando en bucle Zombie, Dreams o Animal Insticts. Me recuerdo frente al espejo del baño con el discman en una mano y un cepillo en la otra interpretando en bucle el disco de Bury the Hatchet de The Cranberries. Realmente me llegué a creer que era Dolores O’Riordan (y que cantaba fenomenal, obvio).

Pero también me ha devuelto a primero de carrera. A esas clases de literatura universal en las que Margarita Garbisu nos acercó el Retrato de Dorian Grey de Óscar WildeUlises de James Joyce. El primero me lo leí casi sin parpadear, pero el segundo… confieso que no fui capaz de terminarlo. ¡Se me hizo bola!

Con todos estos recuerdos a flor de pie comenzaba nuestro esperado fin de semana en Dublín. Y aunque la capital irlandesa es chiquitita y muy cómoda de visitar, es importante tener claros los highlights de la visita. Sobre todo porque la música en vivo que sale de los pubs te atrapará como los cantos de sirena.

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5 imprescindibles para aprovechar un fin de semana en Dubliín

Trinity College, la universidad donde a todos nos gustaría estudiar

Fundada en 1592 por Isabel II, Trinity College es la universidad más antigua de Irlanda. Y aunque en sus inicios era una institución exclusivamente para protestantes, a partir de 1793 abrió sus puertas a estudiantes católicos. Samuel Beckett, Bram Stoker, Oscar Wilde o Edmund Burke son solo algunos de los nombres más famosos que han pasado por las aulas de esta reconocida universidad.

En mitad del campus, sito en pleno centro de Dublín, encontramos en Campanille. Cuenta la leyenda que si un estudiante pasa por debajo cuando suenan las campanas, no aprobará sus exámenes. Además, justo al lado está la estatua de George Salmon. Este antiguo rector de la universidad es conocido por haberse negado a que las mujeres pudieran estudiar allí. El mismo día que murió, se matriculó la primera mujer en el Trinity College.

El libro de Kells, el tesoro de Irlanda

La biblioteca del college alberga la mayor colección de manuscritos y libros impresos del país. Esto es porque desde 1801 recibe un ejemplar de todas las obras publicadas en Irlanda y Gran Bretaña. Actualmente posee casi tres millones de volúmenes repartidos en ocho edificios.

La Antigua Biblioteca está abierta al público y en ella se guarda el mayor tesoro cultural de Irlanda: el libro de Kells. Este manuscrito de principios del siglo IX contiene los cuatro evangelios escritos en latín y se atribuye a los monjes de la isla de Iona. Tras el saqueo de la isla a manos de los vikingos, los monjes supervivientes se trasladaron a Kells, y en 1653 el libro se mandó a Dublín.

Visitar la Long Room de la Antigua Biblioteca es imprescindible. Esta sala de 65 metros de largo y techo abovedado acoge más de 200.000 libros ordenados alfabéticamente y también por tamaño. Si te fijas, verás con los ejemplares más pequeños ocupan las estanterías más altas y los más grandes, las de abajo. Es una sala que te invita a estar en silencio, a cerrar los ojos y a oler la historia. Si además eres fan de Harry Potter, seguramente te resulte muy familiar. No te olvides de planificar tu visita consultando los horarios y precios en la web del Trinity College.

Escuchar música en directo en algún pub

Nuestro principal objetivo en la capital irlandesa. ¡Y lo cumplimos con creces! Estuvimos saltando de pub en pub por la mítica zona de Temple Bar, pero los puedes encontrar por toda la ciudad. Es más, cuanto más te alejes del centro, ¡mejor! Porque los de la zona de Temple están súper ambientados y animados, pero también están hasta arriba.

Imposible recomendar alguno. Todo dependerá de la música que tengan en ese momento y de lo que más te apetezca escuchar. Así que ¡déjate llevar! Y si quieres un listado de pubs, en la oficina de turismo de 25 Suffolk Street seguro que te pueden aconsejar. A nosotros nos recomendaron ir a O’Donoghue’s en 15 Merrion Row que es donde se fundó la banda irlandesa The Dubliners.

Otro sitio mítico y casi de obligada visita es The Brazen Head, que presume de ser el pub más antiguo de Irlanda. Allí probamos uno de sus platos estrella: Beef & Guinness Stew. Es su versión del irish stew; un estofado de carne tan contundente como buenísimo.

Las puertas de colores en Dublín

Lo más probable es que durante tu fin de semana en Dublín te hayas topado con puertas de colores. Son otro de los símbolos inconfundibles de la ciudad y hay que reconocer que cumplen muy bien su misión de romper con la monotonía de las fachadas de ladrillo gris.

Cuenta una leyenda que las puertas se pintaron de colores para que los propietarios beodos tras una larga noche en el pub fueran capaces de distinguir sus casas. Otra dice que fue un acto de rebeldía contra la reina Victoria, quien mandó pintar todas las puertas de negro cuando murió el príncipe Alberto en 1861. Sea como fuera, lo cierto es que las puertas de colores imprimen personalidad a la casa.

Tómate una Guinness con vistas a Dublín

Parece que una escapada a la capital irlandesa no está completa sin una visita a la Guinness Storehouse. Este almacén fue construido en 1904 y desde entonces hasta 1988 ha sido utilizado como lugar de fermentación de la cerveza más famosa del país.

Situada en la fábrica de cerveza de St. James’s Gate, la Guinness Storehouse es la atracción turística más popular de Irlanda desde que abriera sus puertas al público en el año 2000. La visita comienza en la planta de abajo de un edificio con forma de pinta gigante. A lo largo de sus 7 pisos podemos conocer todos los detalles sobre su proceso de elaboración de una forma muy visual y entretenida. Incluso te brindan la posibilidad de probar tus conocimientos sobre el alcohol mediante diferentes juegos interactivos. Además, una de las plantas está dedicada a las campañas publicitarias de Guinness a lo largo de la historia. ¡Muy recomendable!

La visita a esta fábrica museo termina de la mejor forma posible: brindando con una Guinness en el Gravity Bar. Situado en la azotea del edificio, este lugar ofrece una de las mejores vistas de Dublín. Y si es con una pinta cortesía de la casa, ¡mucho mejor! Recuerda que si compras tus entradas en la web de Guinness Storehouse, puedes ahorrar unos euros e invertirlos en el siguiente pub 😉

Ponte un calzado cómodo y sal a pasear

Desde luego esta es la mejor forma de conocer una ciudad como Dublín. Y si te cansas, siempre habrá cerca un pub donde tomarte un respiro en forma de pinta.

A orillas del río Liffey

Para mí, uno de los mejores paseos es seguir el curso del río Liffey. En el camino te toparás con varios puentes de distintos estilos y tamaños. Otro de los atractivos de este paseo, es la interesante mezcla de edificios modernos con otros más clásicos a ambos lados del río.

Entre estos puentes que cruzan el Liffey destaca uno por encima de todos: Half Penny o Ha’Penny Bridge. Es otro de los grandes iconos de la ciudad y está fabricado en hierro y madera. Data del siglo XIX y para cruzarlo había que pagar medio penique. De ahí viene su nombre, aunque oficialmente se llama puente Liffey.

Busca el Spire

Durante tu paseo, es probable que acabes en la calle O’Connell, una de las arterias principales de Dublín. Sobre ella se alza el Spire o Monumento de la Luz, otro de los high lights de la ciudad. Con sus 119 metros de altura, el Spire se considera la escultura más alta del mundo. Este monumento que tiene forma de aguja ocupa el lugar donde antes estaba la Columna de Nelson que destruyó una bomba del IRA en 1966. Hay quien dice que es un símbolo de la independencia irlandesa.

Catedrales dublinesas

Nuestro fin de semana en Dublín va llegando a su fin. Pero no podemos irnos sin visitar dos de los templos protestantes más importantes de la isla: Christ church y St. Patrick’s cathedral. La primera es la más antigua de la ciudad, aunque es la segunda la que carga la fama por ser San Patricio el patrón de la isla. Merece mucho la pena acercarse a verlas, aunque solo sea por admirar su arquitectura.

Hasta aquí llegó nuestro fin de semana en Dublín, el destino perfecto para una escapada con amigos. Además, a para nosotros ha sido un pequeño aperitivo de un soñado roadtrip por Irlanda. ¡Qué ganas de volver a la isla esmeralda!

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Viaje en colaboración | Turismo Irlanda. Todas las opiniones vertidas son mías y totalmente honestas.

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