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El turismo carcelario está de moda: 5 de las cárceles más famosas del mundo

28 octubre, 2019

La fuga de Alcatraz o En el nombre del padre fueron las primeras películas que pusieron sobre la mesa lo que se esconde tras los muros de dos de las cárceles más famosas del mundo. Su historia y la vida de los reclusos, han provocado que estos inhóspitos lugares se transformen en verdaderas atracciones turísticas. Les han seguido los pasos series de televisión de gran éxito a nivel internacional como Orange is the New Black o Prison Break, sin olvidar el éxito patrio de Vis a Vis. Con ellas, la curiosidad por conocer un poco más sobre la rutinaria vida de una penitenciaría ha disparado el turismo carcelario.

Cárceles más famosas del mundo

Casi en cualquier parte del mundo hay una prisión que se puede visitar. Algunas han sido convertidas en museos sobre la historia del lugar. Es el caso de la antigua sede de la KGB en Vilna (Lituania), que hoy acoge el museo de las Víctimas del Genocidio durante la ocupación soviética. Pero muchas otras son el objeto mismo de la visita. La historia de la prisión y la de sus reclusos son su mayor reclamo. Alcatraz, Kilmainham Gaol o el Penal de Ushuaia, son tres buenos ejemplos de este tipo de centros.

Alcatraz, la prisión federal de máxima seguridad

«Rompe las reglas e irás a la cárcel; rompe las reglas de la cárcel e irás a Alcatraz«. Con este famoso lema te dan la bienvenida a la prisión federal de máxima seguridad de Estados Unidos. Considerada una de las cárceles más famosas del mundo, Alcatraz no tuvo una vida demasiado larga. Se mantuvo en activo entre 1934 y 1963, y en estos 30 años alojó a más de 1.500 criminales, entre los que se incluye el famoso Al Capone.

Lo que convirtió a Alcatraz en la prisión más férrea y segura del país fue su localización. Ubicada en mitad de un islote en medio de las frías aguas del Pacífico, se creía que sería una cárcel a prueba de fugas. Pero no fue así: 36 prisioneros protagonizaron 14 intentos de huida sin éxito.

Intentos de escape más sonados

Dos de los intentos de fuga más famosos fueron la «Batalla de Alcatraz» en 1946 y la «Fuga de Alcatraz» en 1962. La batalla fue uno de los más violentos de la historia de este presidio. Fue llevado a cabo por seis reclusos cuyo objetivo era escapar en un bote. Tomaron a dos guardias como rehenes y los terminaron matando a los dos días. Tres de los escapistas fueron asesinados y los otros tres arrestados. Dos de ellos fueron condenados a pena de muerte y el otro a cadena perpetua.

La «Fuga de Alcatraz», sin embargo, tuvo una preparación mucho más compleja. Los presos escaparon por un agujero en la pared y salieron a un conducto de ventilación hasta un pasillo sin vigilancia. Para excavar la pared utilizaron una cuchara fabricada con una moneda de 10 centavos y un taladro eléctrico improvisado con el motor de un ventilador. Para camuflar el ruido, aprovechaban el sonido de los acordeones que tocaban los presos. Además, construyeron una balsa con más de 50 impermeables robados para poder escapar de la isla. Finalmente, los reclusos lograron salir de Alcatraz, pero no se sabe si consiguieron llegar a tierra firme o murieron ahogados. Esta segunda hipótesis es la más certera, aunque nunca se encontraron sus cuerpos.

Tras este episodio, este penal fue duramente investigado y acabó echando el cierre el 21 de marzo de 1963.

Visita a la prisión de Alcatraz

Hoy en día, Alcatraz es una de las principales atracciones turísticas de San Francisco. La visita es con una audioguía en casi todos los idiomas. Puedes ir a tu aire y quedarte el tiempo que quieras viendo las celdas, recorriendo los pasillos, en el patio o simplemente admirando las preciosas vistas que hay de la ciudad.

Datos prácticos

Dirección: El ferry sale del Pier 33.
Horario: El primer ferry sale de San Francisco a las 8:45h y el último sale de Alcatraz a las 20:40h.
Precio: Hay dos tipos de visitas: las diurnas y las nocturnas.
☀ 47,9$ adultos, 32,4$ niños y 45,65$ mayores.
🌑 55,3$ adultos, 36$ niños y 52$ mayores.
💡 Conviene comprar las entradas con bastante antelación. Salen a la venta con 90 días en su página web.

Penal de Ushuaia, la cárcel del fin del mundo

Conocida como la «cárcel del fin del mundo», esta prisión argentina estuvo en funcionamiento desde 1902 hasta 1947. Famosa por la dureza de sus condiciones, tanto climáticas como geográficas, era el destino perfecto para delincuentes de alta peligrosidad, e incluso acogió a muchos presos políticos.

La máxima seguridad de esta cárcel no la daban unas rejas, sino su localización: en medio de la isla de Tierra del Fuego (entre Argentina y Chile) situada a 1.000 kilómetros de la Antártida. Este detalle complicaba él éxito de cualquier fuga. Los que conseguían huir, acababan volviendo ateridos de frío y hambrientos, o se les daba por muertos. Este es uno de los motivos por los que es considerada una de las cárceles más famosas del mundo.

Como parte de su reinserción, a los reclusos se les proporcionaba educación primaria en caso de no tenerla, y una pequeña remuneración por los trabajos que hacían. Muchos impartían talleres de carpintería, herrería, imprenta, mecánica y zapatería, y otros cubrían las necesidades básicas de la prisión en las cocinas. Los que tenían buena conducta, se dedicaban a la tala de árboles para leña o para la construcción de obras públicas para la ciudad.

Los inquilinos del Penal de Ushuaia

Entre sus reclusos más famosos encontramos al Petiso Orejudo, el primer asesino en serie de Argentina. Este joven sociópata fue el responsable de la muerte de cuatro niños, de siete intentos de asesinato y del incendio de siete edificios. Mateo Banks fue un homicida múltiple que también pasó una larga temporada en el Penal de Ushuaia. El anarquista ruso Simón Radowitzky pasó a la historia por ser el único que logró escapar de la cárcel del fin del mundo. Aunque la libertad le duró poco: al llegar a Chile fue arrestado y enviado de vuelta a Ushuaia.

Durante su casi medio siglo de vida, la actividad del penal fue uno de los principales motores económicos de Ushuaia. En marzo de 1947, el presidente Juan Domingo Perón decidió cerrarlo por motivos humanitarios y pasó a la Armada Argentina. En 1994, dejó de estar en manos militares y se inauguraron dos museos: el del Presidio y el Museo Marítimo de Ushuaia. Ambos son dos grandes atractivos turísticos de la capital de Tierra de Fuego.

Datos prácticos

Dirección: Gobernador Paz y Yaganes Ex Presidio
Horario: Abierto todo el año.
De marzo a diciembre de 10:00h a 20:00h.
De enero a febrero de 9:00h a 20:00h.
Acceso al museo hasta 19:30 hs
Precio: Adultos: $ 1100. Estudiantes + ID: $ 750. Menores de 15 años, acompañados por un adulto: Gratis.
💡 Visitas guiadas en español.

Kilmainham Gaol, protagonista de la historia de Irlanda

Inaugurada en 1796, esta prisión ha jugado un papel muy importante en la historia de Irlanda. Durante más de 100 años, muchos líderes de las revueltas por la independencia del país fueron recluidos en Kilmainham Gaol. Y una gran parte de ellos fueron ejecutados en esta prisión. Es por ello que este edificio es un lugar muy especial e importante para los irlandeses. Gracias a la lucha de estos presos, Irlanda logró su independencia.

Una de sus particularidades es que no separaba a los reclusos por edad, sexo o tipo de delito. Es decir, hombres, mujeres y niños, sea cual fuera su peligrosidad, convivían entre los muros de esta prisión irlandesa. Esto se vio agravado con la fuerte hambruna que sufrió Irlanda en 1848. Los robos se incrementaron y cada vez había más inquilinos en Kilmainham Gaol. Vivían hacinados, pero cualquier cosa era mejor que pasar hambre.

Recorrer esta prisión es una forma muy didáctica, entretenida y visual de profundizar un poco más en la historia de Irlanda. La visita comienza en la capilla, continúa recorriendo los fríos pasillos y las pequeñas celdas, y finaliza en el patio donde se perpetraron muchas de las ejecuciones.

La cárcel cerró sus puertas en 1924 y uno de los últimos presos en salir fue Éamon Valera, que años más tarde se convirtió en presidente de Irlanda. Otro dato curioso de esta cárcel es que es una de las más cinematográficas. En el nombre del padre (1993) o Italian Job (1969) son algunos de los largometrajes más famosos que fueron rodados en Kilmainham Gaol.

*Si quieres conocer un poco más sobre la historia y la visita a esta cárcel, no te pierdas este post de Saltaconmigo.

Datos prácticos

Dirección: Inchicore Rd, Kilmainham
Horario: Todos los días del año (excepto 24, 25 y 26 de diciembre).
De abril a mayo y septiembre de 9:00h a 18:00h.
Junio, julio y agosto de 9:00h a 19:00h.
De octubre a marzo de 9:30h a 17:30h.
Precio: Adultos: 8€. Estudiantes y niños de 12 a 17 años: 4€. Menores de 12 años: entrada gratuita
💡 Es una visita guiada en inglés. Conviene comprar los tickets online porque se agotan enseguida.

La inexpugnable prisión de Karosta,

Fue diseñada en 1900 con la idea de albergar un hospital, pero nunca alcanzó este objetivo. Antes de estar terminada decidieron convertirla en una cárcel. A lo largo de sus casi 100 años de vida, la prisión de Karosta fue utilizada por todos los regímenes políticos que han pasado por Letonia. Desde la autocracia de la Rusia zarista pasando por la Alemania nazi, el comunismo soviético e incluso la actual democracia letona. Cerró definitivamente sus puertas en 1997. En todo este tiempo funcionó de forma inexpugnable, ya que ningún recluso logró jamás escapar de ella.

Todo lo que sucedió en el interior de esta cárcel es un gran secreto. Sin embargo, se conocen algunos datos curiosos. Allí no se mataba a nadie, solo se les castigaba con trabajos y en celdas de aislamiento; la estancia máxima era de 28 días, y solo tenían derecho a ir al baño dos veces al día y a dormir 6 horas.

Se ha convertido en uno de los principales iconos turísticos de Letonia, y es que visitar esta prisión no deja indiferente a nadie. No solo puedes recorrerla y conocer su historia, también puedes sentir y vivir la experiencia de ser un recluso de Karosta.

Cómo visitar Karosta

Existen varias formas de visitar esta cárcel letona. La más popular es a través de una visita guiada. Dura unos 40 minutos y además de contarte su historia, te hacen sentir como un verdadero prisionero de Karosta mediante algunos pequeños castigos. Por ejemplo, una de sus obligaciones era leer durante una hora en cuclillas con la espalda apoyada en la pared, así que invitan al visitante a hacerlo durante unos minutos. También te meten en la celda de castigo durante unos minutos para sentir lo que es estar en la oscuridad más absoluta. Podías acabar en esa situación si, por ejemplo, estabas en una posición incorrecta como con las manos en los bolsillos.

Otra forma de conocer la cárcel es pernoctar en ella y sentirte como un verdadero recluso. A los huéspedes-prisioneros que se atreven con esta visita se les obliga a dejar su equipaje. Solo pueden entrar con el cepillo de dientes. En su bienvenida se les obliga a ponerse de rodillas con las manos en la cabeza a lo largo de un lúgubre y frío pasillo. El protocolo que siguen estos morbosos huéspedes sigue a rajatabla el establecido en los años 80: reconocimiento médico, fotografía con tu número de preso, abuso verbal, alimentación a base de un mendrugo de pan y té…

El objetivo de estas experiencias extremas es que sean lo más realistas posibles. Por eso si se ordena apagar las luces o guardar silencio, hay que obedecer sin rechistar. De lo contrario, te meterán en la oscura celda de castigo durante al menos 5 minutos.

Por último, podrás visitar la cárcel de Karosta a través de un reality show. Si te apetece sentir en tus propias carnes el desprecio y las vejaciones de los carceleros sin tener que pasar una noche de miedo, ¡esta es la mejor opción! Eso sí, conviene reservar con antelación.

Datos prácticos

Dirección:  Invalīdu iela 4, Liepāja
Horario: Todos los días del año.
De junio a agosto de 9:00h a 19:00h
Mayo y septiembre de 10:00h a 18:00h
De octubre a abril de 11:00h a 17:00h
Precio: Depende del tipo de visita. Lo mejor es que consultes su página web.

Germersheim, una cárcel que dio paso a una facultad

Sin ser uno de los pueblos más bonitos ni turísticos de Alemania, Germersheim tiene una historia detrás que merece ser conocida y contada. Esta pequeña localidad se encuentra al sureste del país, justo encima de la Selva Negra y casi haciendo frontera con Francia.

Al finalizar la II Guerra Mundial, muchos nazis fueron encarcelados en la prisión de Germersheim. Además, a ella se adhirieron varias secciones que sirvieron como base militar para los americanos. Antes de ser juzgados, se les sometió a intensos interrogatorios, por lo que la necesidad de traductores era más que palpable. Este fue el motivo por el que, años más tarde, se creó la facultad de Traducción e Interpretación.

Esta prisión estuvo funcionando desde 1894 y por ella han pasado presos de las dos guerras mundiales. En 1956 pasó a manos del gobierno federal y se utilizó como taller para carpinteros y cerrajeros. Desde 1999, esta antigua base militar alberga oficinas, asociaciones y una escuela de alemán. Quizá no es una de las cárceles más famosas del mundo, pero gracias a ella se creó la facultad de Traducción e Interpretación más importante de Alemania.

Datos prácticos

Dirección: Rudolf-von-Habsburg-Straße 2
Horario: No hay nada que visitar pues son oficinas y una escuela, pero sí se puede pasear alrededor de los edificios.

Hasta aquí este pequeño recorrido por algunas de las cárceles más famosas del mundo. ¿Qué te parece el turismo carcelario? A mí, desde luego, me parece una forma muy original de conocer un poco más sobre la historia del lugar. Si has visitado alguna cárcel curiosa o con una buena historia detrás, ¡no dudes en dejármelo en comentarios!

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